
Hace viento y te pierdes como polvo en medio de engañosos torbellinos. A duras penas eres peligro para alguien, ese alguien que sucedo ser yo. Eres sombra. Te inmiscuyes en la luminosidad de un sendero prometedor. Ése mi sendero. Persistente acosador. La luz te da tu existencia. ¡Dependiente! Pasado que tan solo queda socavar. El marcador está una vez más desde cero ERGO una carrera a punto de empezar. Los segundos pasan acompañados de un nuevo aroma que entibia la piel. Mi piel. Una nueva sensación. Pero no siento (te culpo). Totalmente, aún no. Y no se siente tan mal. Por el momento, es lo perfecto, (te lo agradezco), es lo mejor.